Horde: Hellig Usvart | Invirtiendo Al Black Metal
(1994 Nuclear Blast – Rowe Productions /2019 Soundmass)
El Black Metal con letras cristianas no es algo nuevo. Existe desde hace bastante tiempo, y prácticamente nació al poco tiempo de la explosión del género en la fría Noruega a principios de los ´90, y todo se lo debemos a este álbum, ya legendario a esta altura. No nos vamos a poner a contar la ya conocida historia de cómo surgió el Black Metal y todo el rollo que conlleva en si mismo, su ideología y postura anti cristiana, pero si es interesante remarcarlo, como para ubicar el contexto exacto en donde Horde salió con esta obra maestra titulada “Hellig Usvart”.
El Black Metal, desde su nacimiento tiene esa connotación anti cristiana, con posturas literalmente satánicas o de regreso a las prácticas paganas de los primeros tiempos de los pueblos nórdicos. Depende de la ideología de cada banda pero si hay en lo que coinciden es en el anti cristianismo. Nombres como Mayhem, Burzum, Immortal, Darkthrone, Emperor, etc, son parte de este movimiento nacido en el norte de Europa, con una radicalización en letra, música e ideología.
En todo este contexto, es que de la nada sale un misterioso álbum llamado “Hellig Usvart” de un proyecto titulado como Horde, en el que un misterioso multi instrumentista hace todo. Baterías, guitarras, bajo y voz, en una salvaje y furiosa demostración de Black Metal sin concesiones, pero con la diferencia que justamente, sus letras e ideología sería todo lo contrario al Black Metal primigenio. Si, Horde tiene letras cristianas, algo impensable dentro de un género tan extremo y radicalizado.

Imaginen el escándalo que se armó. El sello Nuclear Blast que editó este álbum, fue presa de serias amenazas a fin que desvelen la identidad oculta del creador de esta “blasfemia” a los ojos de los cultores del Black Metal anti cristiano. El mismo proyecto fue mella de las amenazas del círculo Black Metal, siendo que para colmo, “Hellig Usvart” parece haber sido grabado y producido en Noruega, dada la precariedad y simpleza de la música de Horde.
Con posterioridad, fue el sello Rowe Productions de Australia, quienes editaron el disco y se dedicaron a difundirlo, y es por ahí que podemos encontrar la llave al misterio de quien está detrás de Horde. Anonymous es quien se presenta como el multi instrumentista detrás de la producción y grabación de “Hellig Usvart”, pero años después se reveló oficialmente quien era “Anonymous”. Efectivamente, Jayson Sherlock, baterista de Mortification y Paramaecium, es quien grabó y produjo este álbum en solitario, a principios de los ´90, usando el mencionado seudónimo, quizá para no revelar su identidad sabiendo lo que ello conllevaba, o quien sabe el real motivo de dicha decisión. La cuestión es que lo de Horde levantó mucha polvareda y el odio de los más acérrimos defensores de la pureza anti cristiana del Black Metal original, pero en definitiva, Horde abrió el camino para el sub género de lo que vendría a conocerse como (UN)Black Metal, es decir, Black Metal con letras cristianas. Luego aparecerian nombres como Antestor, Crimson Moonlight o Slechtvalk, y muchos más, formando un movimiento interesante dentro de la órbita “cristiana” del Black Metal.

Pero lo de Horde con “Hellig Usvart” no solo es el inicio. El disco en sí es una colección de temas furiosos, con la rudeza y simpleza del Black Metal de la vieja escuela, sin concesiones musicales y mordiendo rabia en cada riff, en cada blast beat. Y si hay algo en lo que destaca Horde es en la virulencia de sus letras, dirigidas justamente contra satanás, contra lo anticristiano, destacando el ambiente apocalíptico y de guerra espiritual que es parte de la base donde se asienta la música de Horde. Una declaración de guerra espiritual contra lo oscuro y satánico, desde la misma oscuridad hecha música. De eso se trata “Hellig Usvart”, que en principio, engañó a todo el mundo sobre el país de origen de este proyecto, ya que dicho título está en noruego, y literalmente significa “Santo No Negro”.
Con una colección de 12 tracks, “Hellig Usvart” es una joya oculta del Black Metal, y sería injusto dejar de lado este álbum por el sólo hecho de tener una temática cristiana en sus letras. Lo que este disco aúlla, es increíble. Han pasado más de 30 años y aún sigue sorprendiendo. Tenemos una edición publicada por Soundmass en 2019, por los 25 años de la publicación del álbum, y es sobre esa versión que estamos trabajando.
“A Church Bell Tolls Amidst The Frozen Nordic Winds” es el primer track. Una especie de introducción con campanas sonando sobre un ambiente oscuro, y a continuación aparece un ataque de blast beats y riffs furiosos que apenas llega a los 0:47 minutos, “Blasphemous Abomination Of The Satanic Pentagram” parece sugerir un título más largo que el tiempo que dura.
El verdadero arranque es con “Behold, The Rising Of The Scarlet Moon”, con alguna referencia al clásico “Freezing Moon” de Mayhem? Quizá si, o quizá no, quien sabe, pero la comparación parece inevitable. Una tremenda catarsis de riffs básicos y aplastantes, y una voz tan tenebrosa como escalofriante es lo que sale de los parlantes, con intermezzos a media marcha. Y la cosa se pone mucho mejor con “Thine Hour Hast Come”, un tema que parece mucho mejor elaborado con ese bajo acompañando cada compas de uno de los mejores temas del disco. Su bajadas de línea se llevan mucho mejor con los tonos bajos que la canción propone. Realmente espeluznante.

“Release And Clothe The Virgin Sacrifice” en un ataque directo y de entrada, a pura rabia pero que sabe guardar sus momentos a un tempo mucho mas bajo y climático, mientras que “Drink From The Chalice Of Blood” tiene un inocultable trasfondo punkie en su estructura; riffs básicos, ritmo candente y la sensación de estar ante un trabajo que es lo suficientemente variable e interesante en su gestación.
Un veloz y tremendo comienzo es la intro de “Silence The Blasphemous Chanting”, un tema que se enmarca en una semi marcha intensa y con los clásicos blast beats de por medio, con la voz del tal “Anonymous” un tanto más grave, síntoma de la variedad que uno puede encontrar en este álbum, y si no me creen, prueben con el clásico de clásicos de “Hellig Usvart”. Pues claro, estamos hablando de “Invert The Inverted Cross”, un tema que define en gran parte el sonido de Horde y de todo lo que se colaría detrás de la invención y genialidad de “Anonymous”. Unos riffs que juegan en serio junto a los compases de lo mejor del álbum sin duda.
El infaltable ambiente épico y guerrero lo encontramos en “An Abandoned Grave Bathes Softly In The Falling Moonlight”, un tema cuya elaboración y composición se torna mucho más compleja, y una especie de leve orquestación a modo de colchón, nos va llevando por un terreno que no sonará extraño a quien acostumbra a recorrer las frías y oscuras aguas del Black Metal nórdico, y entre tanto “Crush The Bloodied Horns Of The Goat”, sigue una línea justamente del tipo “vikinga”, con un marcha intensa, firme e incesante.
A ver, el final del álbum viene con algunos matices interesantes. Uno es “Weak, Feeble, Dying, Antichrist”, una intrincada mezcla de riffs retorcidos y pasajes a media marcha, que le agrega más variedad musical y compositiva donde no suele abundar en líneas generales, y por supuesto, la cosa no podía terminar de otra manera que no fuera como “The Day Of Total Armageddon Holocaust” propone, en una especie que se pudra todo, en una tremenda demostración de furia, velocidad y justeza. Un verdadero final que certifica, con honores, que estamos ante una de las mejores expresiones de este sub género, podríamos decir, dentro de los que es el Black Metal.

Y como esta edición que tenemos en nuestro archivo es una re edición por el 25th aniversario de “Hellig Usvart”, tenemos por aquí un bonus track, que no es otro que el tema “Mine Heart Doth Beseech Thee (Oh Master)”, que originalmente había sido incluido en el compilado de 1994 titulado “Godspeed – Australian Metal Compilation”, producido por Rowe Productions. Lo curioso del asunto es que allí, el tema no aparece interpretado por Horde sino por Beheadoth, antiguo nombre del proyecto de Jayson Sherlock, antes de convertirse definitivamente en Horde. Resulta evidente que por sonido y estilo, este tema pertenece a las mismas sesiones de grabación de “Hellig Usvart”, siendo que por alguna razón, quedó fuera de la lista de temas del álbum original, y ahora, aparece en las sucesivas re ediciones.
El arte gráfico no es de los más originales, y de alguna manera, es un equivalente en diseño a aquellos álbumes forjados en el frio nórdico. Las comparaciones son inevitables, pero todo apunta a ello, justamente. La portada muestra una fotografía, oscura y retocada, de lo que sería un cementerio cerrado. El propio Jayson Sherlock fue el autor de toda la parte “artística” del álbum (además de baterista, es diseñador gráfico), y resulta evidente su equiparación y acercamiento al movimiento Black Metal de aquellos años.
No esperemos gran cosa en cuanto al sonido. Ya de por sí, es evidente que la intención de “Hellig Usvart” no pasa por la delicadeza sonora ni musical, resultando en un álbum que tiene esos detalles precarios y underground de los registros de los primeros tiempos de la escena Black Metal noruega. Lo que si es de notarse, es la naturalidad de la poca instrumentalización; guitarras limitadas pero sobrecargadas y los tambores de la percusión pegando fuerte y profundo, junto al sonido del bajo que también viene con lo suyo. Pensemos que esto fue registrado en épocas en que no había tanta tecnología, ni ayuditas de la IA, y aún así, la mezcla es muy buena, sonando todo como realmente debía sonar: áspero, fuerte, profundo, etc.
Quizá el único detalle que podríamos notar son algunos pequeños detalles que tienen los diferentes niveles sonoros entre tema y tema, variaciones en las ecualizaciones, etc, que no quitan que “Hellig Usvart” sea un álbum realmente disfrutable de principio a fin.

Es primitivo, precario en muchas cosas, agresivo, veloz, contestario a su manera, y todas las cualidades que podamos asignarle. “Hellig Usvart” es un clásico por donde se lo mire, y marcó el camino para que otros se animen al Black Metal con un contenido lírico diferente a como venía la cosa hasta ese momento. Horde se comió las primeras piedras, no solo del sector anti cristiano; también del lado cristiano vinieron las piedras, y a veces peores y más grandes, pero lo cierto es que Horde abrió la puerta, y dejó clavado en la historia, un disco clásico que pinta como uno de los mejores discos del ambiente cristiano del Metal, o al menos tiene todo para ser considerado dentro de un top ten.
Horde nunca fue una banda en sí. Solo fue un proyecto paralelo de Jayson Sherlock, en sus años de actividad junto a Mortification primero, y luego ya con Paramaecium, sin dar señales de convertirlo en una banda como Dios manda, y por ende, todo indicaba que fuera tan solo un proyecto de estudio, pero, contra todo lo que se pensaba, finalmente Jayson Sherlock se presentó bajo el nombre de Horde, tocando la batería y cantando, con el apoyo de los músicos de Drottnar en el “Nordic Fest” en 2006, presentación registrada en DVD y publicada como “The Day Of Total Armageddon Holocaust – Alive In Oslo”; hubo algunas presentaciones más pero fueron muy esporádicas.

Hasta el momento nunca más tuvimos noticias de Horde. Es posible que Sherlock prefiera que la leyenda de Horde permanezca con este único álbum, histórico y legendario, y a veces es preferible no arruinar la magia de lo que fue en aquel momento. Escuchar “Hellig Usvart” es ese regreso a ese sonido, que se debe a su época y momento. Una verdadera luz en la música más extrema y oscura….
