Tourniquet: Stop The Bleeding | El Nacimiento De Una Leyenda…
(1990 – Intense Records)
Apuesto a quien sea que a la hora de poner a sonar por primera vez este álbum, jamás de los jamases escuchó algo igual, despertando esa curiosidad que pregunta, de dónde salieron estos tipos? De hecho es muy factible que sea una de las últimas bandas con algo interesante que contar musicalmente, y de la cual es muy difícil sacar una etiqueta específica o describir con palabras lo que sale de los parlantes. Es que justamente, la mayor virtud de Tourniquet fue hacer algo totalmente fuera de los parámetros de la época, y de épocas pasadas, y de una manera que realmente puede volar la peluca de más de uno. Su primer paso con “Stop The Bleeding” es el mejor ejemplo de cómo empezó la cosa.
Con ingredientes que van desde el Thrash Metal a lo Anthrax/Megadeth, el llamado Speed Metal, el Metal Progresivo, una voz principal a lo King Diamond y una personalidad increíble, Tourniquet salió al ruedo en 1990 bajo el sello Intense Records con “Stop The Bleeding”, su primer álbum con una brutal andanada de 10 impresionantes canciones. Aún en formato de trío, y con la sumatoria de Mark Lewis en guitarras y Erik Jan James en bajo en carácter de invitados, Tourniquet supo dar un certero golpe que aún hoy, sigue volando pelucas. Cabe aclarar que posteriormente a la edición de este trabajo, se agregarían a la banda Erik Mendez en guitarra y Víctor Macías en bajo, transformándose en quinteto.

“Stop The Bleeding” nos lleva dentro del universo Tourniquet, en el cual Ted Kirkpatrick (Q.E.P.D.) se convierte en amo y señor de los parches. Amante de la música clásica, defensor de los animales y dueño de una batería de varios cuerpos (no por hacer espamento sino porque REALMENTE le pegaba a todos los parches), su sonido característico le da un vuelo distinto a cada tema de Tourniquet. Basta con escuchar cualquier track de este disco para darse cuenta como marca el paso de cada canción, agregándole un color y sonido diferente a cada tema.
El combo se completaba con los riffs, bases y melodías muy bien logradas por la guitarra de Gary Lenaire, quien además también aporta sus graves voces, las cuales contrastan contundentemente con los agudos de Guy Ritter, el vocalista del grupo, quien por momentos hasta llega a incomodar con tanto agudo. De eso se trata Tourniquet, y sobretodo este disco.
La combinación de todos los factores mencionados, y una producción impecable, llevan a que “Stop The Bleeding” sea ese debut soñado, perfecto, arrollador. El principio de esa tormenta perfecta en que se convertiría Tourniquet con el correr de los tiempos.

Lo primero que suena al poner a girar este disco es “The Test For Leprosy” con los tambores de Kirkpatrick marcando el ritmo, denso, pesado y oscuro, a media marcha, mediatizado con un excelente paso a doble bombo y riffs con claras influencias clásicas en su concepción, y una vez entre grave y chillona. De eso se trata y ya de entrada, Tourniquet demuestra que es algo totalmente distinto a todo lo que pudiste haber oído alguna vez.
Y si no quedó claro, a continuación tenemos a uno de los tracks mas vertiginosos del disco, “Ready Or Not”, con los agudos de Guy Ritter a tope y en donde las guitarras de Lenaire vuelan por todos los flancos. Pero no es lo único veloz y devastador que Tourniquet tiene para ofrecer, y si no me creen, ahí está “Ark Of Suffering”, veloz, con una marcha incesante y las voces de Lenaire más los estribillos de Guy Ritter en clave melódica. En definitiva, este tema sería el corte elegido para la difusión del disco y a la postre, el único que fue difundido a través de un videoclip (en donde ya aparece Tourniquet en forma de quinteto y con su formación más clásica). Los riffs y los solos de guitarra vuelan y hasta te hielan la sangre. Una verdadera locura por donde se lo mire (o escuche en realidad). La canción, en defensa de los animales, es otra característica que la banda mantendría a lo largo de los años ya que además de cristianos, los integrantes de Tourniquet demuestran en sus letras una posición a favor de la vida animal, lo cual y unido a su posterior manía de titular canciones con extraños vocablos de origen médico, le dan un aire diferente a la típica banda del White Metal.
Las cosas parecen calmarse con “Tears Of Korah”; a media marcha y con unas armonías interesantes en su composición, es como la calma luego de la tormenta. Parece una de las incursiones más interesantes de Tourniquet en algo mucho más técnico y progresivo, se podría decir, aunque a decir verdad, nunca abandonan del todo esa devoción por la velocidad y los distintos riffs y orquestaciones de guitarra, cortesía de Gary Lenaire, quien ya aportaba su característico sonido a la banda. Evidentemente aquí es donde más aflora esa tendencia de Tourniquet por la elaboración y composición compleja, característica que les seguiría por toda su carrera.

Sería justo decir que “The Threshing Floor” podría ser el momento mas flojo del álbum? Demasiada profundidad en los agudos de Ritter y una estructura básica, aunque a decir verdad, a esta altura no sorprende demasiado aunque en definitiva, no por eso desentona con el resto, pero por alguna razón, parece pasar un poco desapercibido, lo que no sucede con “You Get What You Pray For, una rápida y veloz demostración de poder, vérsatil y con las melodías justas como para ser considerado casi un clásico.
Mas riffs enloquecidos nos esperan en “Swarming Spirits”, en una canción con visos melódicos pero que en manos de Tourniquet, la lentitud no tiene razón de ser sino que avanza a diferentes pasos de marcha con el siempre implacable sonido de las guitarras de Gary Lenaire y ese golpeteo incesante y metódico de Ted Kirkpatrick, y entre tanto, Tourniquet se despacha con un instrumental en “Whitewashed Tombs”; con plena inspiración clásica en su composición aunque no nos engañemos. No hay flautas ni teclados ni nada por el estilo sino una excelsa interpretación de intrincados acordes y una especie de cuasi marcha de por medio.
“Sonnambulism” es otro clásico dentro de un clásico como “Stop The Bleeding”. A una marcha lenta pero precisa sorprende que nunca se le tuviera demasiado en cuenta. Casi como una continuación del anterior track, una sección a puro riff y un solo de guitarra
Con “Harlot Widow And The Virgin Bride”, el último tema del álbum, se podría decir que se fueron de mambo casi. Complejo, extraño, y hasta bordeando lo incomprensible, es factible que sea el lugar donde mas aflore la “locura” musical de Tourniquet. La canción en sí parece como si fuera una ópera a diferentes velocidades, sonidos y momentos, con una base lógicamente basada en el Thrash/Speed que la banda se encarga de desarrollar en este álbum, a su propia manera y ritmo, eso queda más que claro. Los retorcidos riffs sumado a la velocidad y los agudos de Guy Ritter le dan el marco necesario a un sonido que con el devenir de los discos, sería una de sus marcas distintivas.

En “Stop The Bleeding”, mas allá de que quizá la producción aún es prematura, se logra un gran sonido con mucha similitud a lo que se acostumbraba en aquellos años en cuanto al Thrash Metal. Por ese lado, no sorprende demasiado. Poderoso y envolvente, resultado logrado según ficha técnica de parte de la producción de Roger Martinez (Vengeance Rising) y la propia banda, aunque se dice que en realidad, fue Bill Metoyer quien se encontraba al mando de las perillas. En los siguientes dos discos, el espíritu de este primer Tourniquet iría in crescendo, para posteriormente y con los consabidos cambios de integrantes, la banda viraría hacia otros horizontes, siendo ello otra cuestión de análisis que, en este caso, es otro tema.
La diferencia en “Stop The Bleeding” la marcan las propias canciones y ese espíritu innovador que Tourniquet supo darle a su propia variante de lo que es el Speed/Thrash Metal, y en eso tiene mucho que ver cada uno de los integrantes de la banda, y la sumatoria de todos los factores logran un trabajo inolvidable, y el puntapié para una larga historia, que se extiende hasta nuestros días en la que, con posterioridad al paso a la eternidad del querido Kirkpatrick, Gary Lenaire tomó las riendas y le dió nueva vida a la banda, prometiendo un nuevo disco en 2026.
No nos queremos olvidar de la portada, que desde su sencillez, marcó también a la historia de la banda, y es una buena muestra de cuando una buena imagen explica todo el rollo detrás del significado del nombre del grupo. Supe tener en mis años mozos una remera con ese logo, tan impresionante como en aquellos años. Sin duda, todo un símbolo.
Tenemos una edición original de este CD del año 1990, y si no nos equivocamos, primer prensado, pero el disco ha tenido innumerables versiones, incluso ha sido re editado y hasta con algunos bonus tracks, incluso con un retoque de la portada original. Actualmente también se encuentra disponible en vinilo y lógicamente en CD, respetando el diseño original por suerte.

Posiblemente “Stop The Bleeding” no sea el mejor disco de Tourniquet, aunque claro, eso es algo subjetivo. Lo que si es importante remarcar es su importancia y su legado, sobretodo porque marcó el primer paso para una banda que en poco tiempo revolucionaría bastante las cosas en el Metal. Quizá es posible que no haya tenido la repercusión justa. El hecho de ser una banda “cristiana” y estar dentro de la movida White Metal les haya jugado un poco en contra y eso a pesar que discos posteriores hayan sido promovidos por un sello tal como Metal Blade, pero la realidad es que si hay algo que no se puede negar es la tremenda personalidad de la banda, y su originalidad hecha Metal, por sobre todo.
Con el tiempo, Tourniquet se convertiría en mito, en leyenda, y “Stop The Bleeding” tiene mucho que ver con eso…..
Les dejamos por aquí abajo el único video clip que se lanzó de este álbum, y es del tema “Ark Of Suffering”, todo un clásico de Tourniquet y del White Metal sin dudas….
