Bloodgood: Detonation | Heavy Metal Para Detonar Oídos…Y El Alma
(1987 – Alarma Records/Frontline Records)
Generalmente se identifica al White Metal, o Metal Cristiano como algunos lo llaman, con la explosión de Stryper en la década del ´80, quedando por el camino propuestas como las que tenemos entre manos. Bloodgood no solo es una banda de culto, es una banda de la cual vale adentrarse en su material. No ha llegado a ser tan conocida en el ambiente ni tampoco valorada por cierto, y en particular, creemos que “Detonation” es una de las joyas de Bloodgood. Un disco de culto y que a la larga, se convertiría en una de sus mejores expresiones y fiel representante del sonido del Metal de los ´80.
“Detonation” viene a ser el segundo trabajo discográfico de Bloodgood, banda oriunda de Seattle que diera sus primeros pasos allá por 1985 con un demo y un primer disco en 1986. La banda se configuró como un cuarteto clásico con Les Carlsen en voz, David Zaffiro en viola, Michael Bloodgood en bajo y Mark Welling en batería. Su propuesta se centra en un Hard Rock, muy al estilo ochentoso y californiano, con algunos indicios de Heavy Metal tradicional, pero con características muy definidas que marcarían las diferencias con otras bandas de la época.

Bloodgood propone una especie de rock teatral, basado en sus letras (cristianas por supuesto) y en la personal interpretación de Les Carlsen, vocalista con un caudal de voz tan personal como difícil de definir y sin términos medios; o lo amas o lo odias. A ello hay que sumar la poca sofisticación sonora, con una base sencilla y sin tanta pompa como se podía esperar de una banda que hace de la imagen y teatralidad una de sus marcas registradas.
La sencillez es uno de los factores que definen el sonido de Bloodgood, al menos en su primer disco y particularmente en “Detonation”, un álbum que logra una naturalidad bastante particular y en donde las canciones incluidas tienen su apartado; cada una de ellas tiene un impacto diferente, pero que logran conmover sin dudas.
La veloz y efectiva “Battle Of The Flesh” da entrada a “Detonation” con un toque Judas Priest que la hace interesante, siendo a la postre el tema mas heavy duro del disco; le sigue “Vagrant People” con un riff y machaque liviano, continuando en la misma línea. Con un olor a Hard Rock de la década del ´70, “Self Destruction” resulta en una de las canciones más simpáticas.
Ya para “Alone in Suicide”, se hace presente el rebaje de cambios con un potente tema bien característico del rock de los años ´80, posible hit radial. La experimentación se hace lugar en “Heartbeat (Of The City)” y aquí el bajón es más pronunciado, quizá el punto bajo del álbum, aunque conviene prestar atención a sus compases. Sin embargo, en un disco de tanto brillo, no logra tener su luz propia.

Si bien lo que comentamos es un compact disc, lo cierto es que al momento de su edición original, este trabajo salió en vinilo y claro está, poseía dos lados diferenciados. Siguiendo esa lógica, en este punto con “Eat The Flesh” se abriría lo que sería el lado B y por consiguiente la parte mas interesante del disco. La temática de esta segunda parte gira sobre el eje de la muerte y resurrección de Cristo, en una brillante mezcla entre Metal y escenas claramente teatrales. “Eat The Flesh” es un tema cabalgado y con coros dignos de una pieza teatral. Pareciera que va enganchado con “Holy Fire”, aunque el comienzo es un poco pobre, hubiera quedado mejor unir de mejor manera ambas canciones.
El tándem “Crucify” y “The Messiah” pegan de entrada. En el primero, la conversación entre Pilato, el guardia romano, Satanas y la gente en el lugar no tiene desperdicio, por más bizarro que parezca. Todo ello en un frenético tema, de los más veloces del disco. Oportunamente salió como single en un vinilo de 7 pulgadas junto a “Self Destruction”, único corte promocional que se conozca de este disco. Casi pegado (no de la mejor manera) aparece una de las canciones mas famosas de Bloodgood (si, claro, dentro del estrecho mundo del White Metal).
“The Messiah” es historia pura, y una de las mejores piezas no solo de Bloodgood, sino de la historia del Metal con contenido cristiano. Tan solo este tema es excusa para no dejar pasar de largo a “Detonation”. A media marcha, con un ritmo marcado por un riff lento y preciso y con un Les Carlsen demostrando lo mejor que tiene en su caudal vocal. El solo de viola de Zaffiro, sin mucho técnica emociona y está a la altura. Un imperdible sin duda.
Finalmente “Live Wire” cierra el disco, con mucha influencia de la NWOBHM y un final digno para el mejor trabajo que Bloodgood hizo en su historia.
Su primer disco, llamado simplemente “Bloodgood”, fue producido por Darrel Mansfield; aquí, tanto Carlsen como Zaffiro se animan a co producir ellos mismos este trabajo cuya mezcla realizó el ignoto Doug Doyle. El resultado es un sonido crudo, básico, sin mucho tecnicismo de estudio dando la sensación de estar ante una grabación directa de la banda tocando en vivo en el estudio. Como ejemplo, el bajo suena predominante sobre unas guitarras básicas sin mucho uso de efectos o sobre grabaciones; no recargando demasiado el sonido, el cual se muestra natural, visceral y aún así, conmovedor.

Por otro lado no se puede dejar de mencionar que a veces pareciera que algunos tracks fueron grabados en diferentes estudios, y que la mezcla final no refleja una unidad sonora, notándose ello muy especialmente en “The Messiah” por citar un ejemplo. El bajo presupuesto o quizá el apuro hayan atentado contra el producto final, lo cual no es un agravante en sí ya que en definitiva lo que tenemos entre manos es un buen disco al fin y al cabo, ya que lejos de una super producción al estilo Stryper (que para aquel tiempo disfrutaba quizá de su mejor momento), Bloodgood nos ofrece un disco simple, terrenal pero con mucho de interesante para descubrir detrás de la aparente simpleza.
Resulta una lástima que “Detonation” posea algunos defectos técnicos, de grabación, mezcla y sonido final. Las canciones, en definitiva, están y la banda tenía con qué, a pesar de que la limitación instrumental también reste varios puntos. Posiblemente una re edición con una buena masterización pueda mejorar un poco el resultado.
Mas allá de todo, siempre consideré a Bloodgood y a este trabajo en particular como la contracara de Stryper; mas heavy, mas crudo y no tan pomposo como los californianos. Musicalmente Bloodgood se apega más a las bases del Heavy Metal que al conocido Hard Rock californiano, si bien por ahí hay algún que otro pecado pop ochentoso (sin teclados y sintetizadores claro está). Trabajos posteriores irían en una dirección quizá mas comercial y con mejor sonido, aunque quizá no alcanzarían el nivel de disco clásico y de culto como es el caso de “Detonation”.
La portada es digna de un comic; al menos el castillo que se encuentra entre las ilustraciones, de donde salen las figuras de los músicos me hizo recordar un poco al famoso castillo de Greyskull (los ochentosos sabran a que me refiero), aunque el monstruo que aparece como figura dominante, al menos yo, no le encuentro el sentido. La edición en CD es sencilla, típica de las ediciones en compact disc de aquellos años. También posee una edición en vinilo y cassette también.


Respecto a las re ediciones, hay varias. Tanto en CD como en vinilo, “Detonation” ha sido re editado varias veces en los últimos años, con algunas ediciones con cambios en la portada e incluso alguna con bonus tracks en vivo, por lo que este álbum actualmente es conseguible en sus versiones re editadas, pero disponible al fin y al cabo, y eso es un detalle muy importante.
“Detonation” hizo ruido, y aún hoy sigue haciendo ruido y maravillando a quienes amamos una época que se convertiría en leyenda. Bloodgood es parte de esa historia, y mucho mas Michael Bloodgood (q.e.p.d.), bajista y actor fundamental en la banda, que hace unos años pasó a ser una leyenda eterna. Les Carlsen, ese vocalista tan prolifíco, continua con su proyecto solista.
Pero lo de Bloodgood es una cita imperdible con la historia del Metal, y particularmente “Detonation” es un ineludible para entender y acercarse a lo que fue, y es, el Heavy Metal con un mensaje cristiano, y además hecho con majestuosidad, buen gusto y también poder….el poder del Metal!!!
