Whitecross: Triumphant Return | Un Triunfo De Los ´80
(1989 – Star Song)
Los años ´80 serán, y son, recordados por la excelencia y riqueza musical que nos ha legado. La originalidad, la fuerza y ese brillo tan característico de dicha década difícilmente pudo volver a resurgir en años posteriores, salvo por quienes se empeñan en mantener la “magia” de dichos años en su música.
Por supuesto, fueron los años de brillo del Heavy Metal en general, y también del Hard Rock, que más allá de su versión californiana en clave “glam”, tuvo su impacto en la música pesada y fue el eje sobre el que se asentó gran parte del rock y el Metal en aquellos años.
Por eso pensamos que no podíamos dejar de lado un caso que logró combinar cosas de ambos lados (Heavy Metal y Hard Rock), con un claro contenido cristiano en sus letras y con todos los clichés musicales de la época. Whitecross resume en su esencia esa mixtura, y de la mano de un estridente vocalista como lo es Scott Wenzel mas un violero que se toca todo como Rex Carroll, lograron sacar varios discos destacados, y entre ellos el que nos ocupa, un disco clásico y al menos para nosotros lo mejor que la banda ha podido lanzar desde su fundación en los años ´80.

Whitecross tuvo sus comienzos a mediados de la década de 1980, más precisamente en 1985 en la zona de Chicago, Illinois, y de a poco se fue ganando un lugar en la escena cristiana del Metal.
De hecho “Triumphant Return” vendría a ser el tercer álbum de Whitecross, luego del disco debut de 1987, “Whitecross”, y “Hammer & Nail” de 1988 (amén del EP “Love On The Line” de 1988), logrando profundizar y reafirmar todo lo bueno que la banda venía mostrando con una combinación de sonidos tomados del Heavy Metal tradicional y llevándolo a un Hard Rock mucho más potente y efectivo. Una de las características de Whitecross en general, y en particular de “Triumphant Return” son sus canciones llenas de poderosos riffs, bases rápidas y melodías estridentes en sus estribillos, junto a una mucho mejor producción que antaño, que le da un vuelo propio a “Triumphant Return” y que define en gran parte el sonido característico de Whitecross.
El eje en donde se mueve gran parte de lo que suena en “Triumphant Return” es la guitarra de Rex Carroll, junto a una poderosa base que blinda cada canción incluída, logrando que de alguna manera, el sonido de Whitecross se diferencie sustancialmente de las bandas de Hard Rock californiano o del Glam, a pesar de utilizar muchas de las características derivadas de dicha escena. Quizá su parentezco habría que buscarlo entre lo que podría ser Dokken, Ratt o los mismísimos Whitesnake, más por el nombre similar que por otra cosa, aunque si es verdad que su mixtura entre virtuosismo, Hard Rock y grandes melodías puede ser la clave de la comparación musical.
Por otra parte, “Triumphant Return” destaca por tener canciones más directas y efectivas, pensadas como para un disco clásico y de enorme repercusión como en definitiva supo tener. No nos vamos a detener en las cifras de ventas y premios ganados porque es algo que sinceramente, nos tiene sin cuidado. Vayamos a lo esencial, al álbum, a su música y a lo que el disco en sí implica, tanto para la historia de Whitecross como del White Metal en general.
El título del álbum no hace referencia a la banda justamente. Dado su contenido cristiano, “Triumphant Return” se refiere al regreso triunfal de Jesucristo, y a eso apunta el disco y sus canciones, con letras totalmente cristianas en su mayor parte.

Más allá de las lógicas comparaciones, hay que ser justos. En vez de buscar similitudes, hay que saber disfrutar de “Triumphant Return” y de Whitecross en definitiva, que ha sabido tener su propia personalidad a pesar de las obvias influencias. Justamente es “Triumphant Return” donde Whitecross define su sonido, y en donde mas se ajusta el sonido, la producción, etc. Nomás hay que prestar atención (valga la redundancia) a lo que es el primer tema; “Attention Please”, con una tremenda carga de riffs, rápidos e intensos, sumado a una vocalización estridente que muestra el especial énfasis en las guitarras de Rex Carroll.
Con un guiño a la escena del “Sunset Boulevard”, aparece “Red Alert”, otro de los destacados del álbum, en donde se destacan no solo las guitarras sino el intenso ritmo que le da la percusión de los tambores de la batería de Mike Elliot, y en la misma sintonía pero mucho mas certero resulta ser “Straight Through The Heart” con un excelente manejo de la melodía bajo una base bien rockera y efectiva, sin tener que recurrir a los teclados.
“Down” tiene todo es aspecto de una balada pero en el fondo es un claro himno bien ochentoso, potente y lleno de ese encanto especial que la década del ´80 tenía. Con ese riff que acompaña casi toda la canción, y que se convierte en una de sus marcas más destacadas, posiblemente sea uno de los mejores temas del disco, y de la banda en definitiva. El solo de guitarra de Carroll posiblemente pueda anotarse como uno de los más épicos de la historia de la banda. Por si mismo es “EL” clásico de Whitecross, al menos para nosotros.
Lo que sigue es el típico lento que todo disco de los ´80 solía contener, y en este caso no el único; de eso se trata “Behold”, con un aire a balada radial y con una sección rítmica muy interesante, con algún teclado y especiales arreglos de cuerdas que lo tornan bastante simpático. Con una mezcla entre riffs, punteos de guitarra, y un ritmo candente pero firme, “Shakedown” hace su aparición, una típica muestra de Hard Rock, pesado y sólido al mismo tiempo.
Y cuando afirmamos que “Triumphant Return” es no solo lo mejor de la discografia de Whitecross, sino también donde más brillo alcanza Rex Carroll, nomás presten atención a la hermosa melodía que éste logra en “Flashpoint”, una tremenda demostración de virtuosismo con las seis cuerdas, y si eso con eso no alcanza, ahí tenemos a “Simple Man”, una tremenda balada a guitarras clásicas con cierto olor a Beatles o Zeppelin, y unos punteos dignos de un guitar hero. También es destacable el timbre vocal de Scott Wenzel, que lejos de sus destempladas vocales, hace una excelsa interpretación, en otro de los mejores momentos del disco.

Con una clara tendencia a ser otro de los clásicos del disco tenemos a “Over The Top”, con un ambiente mucho mas rockero que metálico pero que mantiene a Whitecross dentro de su propia esencia, con su particular visión del Hard Rock intenso y condesciendente a la época en que fuera editado.
El final viene de la mano de “Heaven´s Calling Tonight” con mucha mas influencia del Metal clásico y tradicional, una marcha candente y estribillos fuertes y claros; una excelente manera de ponerle el moño a un excelente álbum, que a la postre se convertiría no solo en un clásico del White Metal, sino también en el disco más destacado de Whitecross. Si, no faltará quien aduzca que hay otros discos mejores de la banda. En todo caso, es cuestión de gustos, pero es innegable que “Triumphant Return” tiene un lugar destacado dentro de la historia de Whitecross.
Una cosa que destaca de “Triumphant Return” tiene que ver con el sonido. Originalmente grabado entre Julio y Agosto de 1989 en los estudios “Grand Slam” en Newark, NJ, la producción quedó a cargo del mismo Rex Carroll junto a Joey Powers, en lo que podríamos concluir es lo mejor que se ha hecho con un disco de Whitecross. Si bien el álbum mantiene los valores típicos de época, hay un apartado especial para el color que se le dió a los sonidos de las guitarras y un enfásis especial en lo que respecta a la percusión, dando como resultado que cada golpe de la batería, es un real mazazo. La mezcla, a cargo de Doug Oberkircher, brinda un justo equilibrio entre las bases y los riffs de guitarra dotando a Whitecross de un sonido claro y contundente como nunca antes.

La parte gráfica es de destacar. La portada nos muestra un impactante escudo, asimilable a una marca de automóviles pero que de todas maneras logra impresiona lo suficiente como para que “Triumphant Return” sea uno de esos discos reconocible por la tapa. Considerando la era en la que fue editado, no tenemos demasiado en el sobre interno; solo las letras de las canciones y fotografías en la parte posterior. No mucho mas. Demás está decir que originalmente también fue lanzado en cassette y en vinilo.
Una curiosidad de este álbum es que pese a su repercusión y lo que representa tanto para Whitecross como a la historia del denominado White Metal, nunca fue re editado, encontrándose actualmente totalmente descatalogado, siendo una pieza especial de colección. A decir verdad, ninguno de los discos de Whitecross tuvo una remasterización y nueva puesta en valor y disponibilidad. Una lástima, y por ahí, un llamado de atención a los sellos que se dedican al rescate de material histórico.

Con posterioridad, y luego de la edición de “In The Kingdom” y “High Gear”!, hubo un quiebre en la banda. Rex Carroll abandonaría el buque, quedando Wenzel a cargo, quien con una formación distinta y reteniendo el nombre de la banda, lanzaría varios discos más, amén de la famosa gira sudamericana de 1998 y su misión en Paraguay, pero la realidad es que Whitecross ya no fue lo mismo, al menos musicalmente hablando. Hubo una reunión posterior entre Wenzel y Carroll, llegando incluso a regrabar el primer disco de Whitecross, pero definitivamente el que abandonó la banda fue el carismático vocalista en el 2018, siendo reemplazado por David Roberts, con quien la banda lanzó en 2004 “Fear No Evil”, pero claro, esa es otra historia.
“Triumphant Return” fue, y es, un gran disco. El verdadero triunfo de Whitecross y que de alguna manera, queríamos volver a recordar y sobretodo recomendar, para volver a ponerlo a máximo volumen, y disfrutar de un clásico del Hard Rock y el Metal de los ´80…
Y como parte del recuerdo, dejamos por aquí abajo el videoclip oficial del tema “Down”, que a nuestro juicio, es una de las perlas de “Triumphant Return”, y que en esta nota, recordamos y volvemos a escuchar…
