Gravvard: Minnesord | Cuando Lo Oscuro Toma Otra Color
(2024 – Kongsblod Records)
Ya varios conocen la historia del género y todo el asunto del Black o (Un) Black Metal, así que la idea no es aburrir nuevamente con algo que a esta altura es redundante. Si me permito destacar como es que ha ido evolucionando el género más extremo del Metal desde sus albores a fines de los ´80 hasta al presente, existiendo muchas vertientes que han enriquecido la música extrema. Lo de Gravvard va por ese camino, pero resguardando en su concepción, las raíces que caracterizan al Black Metal.
Gravvard es una palabra sueca que traducido significa “cuidado de tumbas”, y que le viene al pelo a este proyecto formado por dos personajes de la escena extrema europea. Vindur, de origen italiano y proveniente de la banda Mörkvind, y Grisha, sueco, de la banda Kärv. Para los que les gusten las aclaraciones, Grisha es cristiano, Vindur no se manifiesta por ese lado, por lo que podemos decir en principio que la orientación lírica de Gravvard no es cristiana en forma directa, pero tampoco opuesta a la fe.
Hechas dichas aclaraciones (para algunos mareados que siempre gustan de ese tipo de discusiones), vamos a este disco, titulado “Minnesord”, que en idioma sueco significa “Obituario” y que en definitiva, es el primer álbum lanzado por este dúo que se permiten hacer una conjunción entre el Black Metal más devastador pero al mismo tiempo con una concepción centrada en algo más progresivo; lo que muchos llaman Atmospheric Black Metal, o lo que es lo mismo, esa tendencia a llevar al Metal más extremo por el terreno de lo orquestal y recorriendo el camino de la clásica música folk nórdica.

“Minnesord” tiene un comienzo acorde. La intro de “Vid Terminalen” es oscura, melancólica, con una especie de rezo u oración de por medio, y nos introduce en un álbum lleno de matices musicales, si se le presta la debida atención claro está. Por eso resulta imperdible “Nadens Ar”, con sus clásicas descargas de riffs y blast beats, pero que en su composición y construcción se puede advertir una intención de dotar a la propuesta extrema de Gravvard de diferentes armonías y melodías que hacen el viaje por este álbum mucho mas interesante, con una conexión musical y lírica con el primer track.
“Elegi Fran Ett Enskitt Kapell” recuerda un poco los riffs del Metal Clásico y Épico pero llevados a lo extremo, y en esa idea podemos advertir algo distinto a lo que nos acostumbra el Black Metal, con una complejidad musical atrapante sin duda. En “Sjograb” Gravvard se decanta por lo más clásico de lo extremo pero con un sonido orquestal de fondo que le aporta la necesaria cuota de grandiosidad y majestuosidad al asunto.
Con “The Harrow” nos encontramos con la particularidad de que es la primera canción del álbum vocalizada en ingles, pero no la única. Siguiendo la lógica del álbum, Gravvard sigue en la línea del Black Metal mas virulento adornado con ribetes orquestales. A todo esto, conviene destacar que Vindur es quien se encarga de toda la instrumentalización y Grisha de las voces, letras, y ademas parte de los instrumentos (aunque no se discrimina cuales de todos). Un combo que funciona. “Ilios” parece ir en un tempo distinto, más lento y no tan veloz como se suele estilar en el Black Metal y con una compleja composición, en donde la percusión toma una relevancia inusitada y marca el pulso. Otra de las canciones rendidas en ingles.
Sobre el final nos encontramos con “Ett Enskilt Rum Pa Sabbatsberg”, el que para nosotros es lo que mejor representa la potencialidad de Gravvard y una de las mejores excusas para darle una oída a este álbum. Sigue una línea basada en un concepto más cercano al Metal más tradicional, y con unas melodías imperdibles. Las armonías orquestales de las guitarras realmente son todo un hallazgo. A nuestro juicio es realmente conmovedor; el instrumental “Avfard” cierra el disco, con un lento y melancólico rasgueo de guitarra que le pone punto final a la aventura que nos propone Gravvard.
No es un álbum revolucionario ni pretende serlo, seamos francos. Lo de Gravvard es una vuelta de rosca en un género que no suele tener demasiada versatilidad, aunque si hay que reconocer que la confluencia con otros estilos y géneros musicales, ha enriquecido las diferentes propuestas del género. Hay quienes defienden la voracidad de la vieja escuela, y otros que aceptan oir algo diferente. Estos últimos son quienes quizá puedan darle una oportunidad al material que Gravvard nos propone en “Minnesord”, un disco que quizá no sea del todo original, más con las miles de propuestas que existen por estos días en la misma dirección, pero que aporta a nuestro gusto algo diferente ya que sus complejas composiciones y el no abuso de la instrumentalización orquestal llevada a los extremos, logra un balance correcto entre la vieja escuela del Black Metal más visceral y sonidos que nos llevan por otros terrenos.

Otro punto a destacar es el concepto, la idea y ese hilo conductor que, lírica y musicalmente, hacen que cada canción del álbum, se vean como parte de un todo.
La parte gráfica aporta ese halo de misterio que ya la banda propone desde lo musical. La portada es acorde a lo que el género, sobre todo cuando de Black Metal nórdico hablamos, en líneas generales propone. El diseño interior del sobre interno sigue la misma línea, posee por supuesto las letras de cada canción y una misteriosa fotografía en donde no se logran ver los rostros de los dos responsables de Gravvard, Vindur y Grisha. Tampoco hay demasiados datos técnicos. Solo que el álbum fue grabado durante el año 2024, y nada mas, lo que aporta al misterio, que no es tan misterio en definitiva.
Esta versión física en CD es limitada, ya que tengo entendido que solo se lanzaron 100 copias, pudiéndose acceder a este material en formato digital. De todas maneras, dejaremos por aquí abajo algo de este álbum para que puedan oir de que estamos hablando, y también, como siempre, las coordenadas para encontrar a esta gente por las redes sociales….
https://www.instagram.com/gravvard
https://gravvard.bandcamp.com/album/minnesord
