Jacobs Dream: Jacobs Dream | Un Verdadero Disco De Culto
(2000 – Metal Blade/Nems Enterprises)
Revisar el pasado, buscar, indagar, no quedarse con lo que a primera vista aparece, es una ardúa tarea, pero también recordar y rescatar del olvido aquellos discos clásicos y de cultos entra dentro de la misma sintonía, y en ese sentido, personalmente suelo tener una clave; todo lo que nunca haya pasado por mis oídos, siempre va a ser algo nuevo para mi, pero también conviene agregar que no existe música vieja en el Metal. Todo siempre es música, y hasta a veces pareciera que el Heavy Metal es como el buen vino; cuanto más añejo, sabe mejor.
Todo eso, y más, viene a mi mente cuando vuelvo a un viejo disco, de culto y clásico, como lo es el álbum debut de Jacobs Dream, una gran banda que merece mucho más reconocimiento del que tienen, o llegaron a tener.
Actualmente la banda está inactiva luego de varios discos editados, siendo su última producción “Sea Of Destiny” en 2017, amén de haber re editado parte de su discografía. Más allá de la actualidad de Jacobs Dream hoy en día, nos propusimos rescatar el que para nosotros es su álbum clave, quizá el mas reconocido y el principio de toda una historia junto al Metal.

La banda tiene sus orígenes alrededor del año 1994, cuando comenzaron como Iron Angel, para lugar mutar a Jacobs Dream, pudiendo lanzar en 1996 un demo, que causó bastante impacto en su momento para posteriormente, coincidiendo con el cambio de siglo, publicar a través del conocido sello Metal Blade Records, su primera producción, titulada simplemente “Jacobs Dream”.
En este disco, la banda no se dedicó a traspasar el demo a un disco solamente. Todo lo contrario, sino que apostó a una grabación totalmente nueva y con temas nuevos, quedando solamente dos canciones remanentes de aquél demo, que fueron regrabados para la ocasión.
Una curiosidad de Jacobs Dream es que más allá de ser una banda cristiana en cuanto al contenido lírico de sus temas, su mensaje no parece ser el mismo de siempre, sino que guarda letras inteligentes, sugestivas y para todos los gustos y/o pensamientos. Letras positivas? Quizá por ahí anda la cosa. Lo importante es que las canciones aquí incluidas son lo suficientemente abarcativas.
Con esta producción, la banda supo plasmar todo lo que tenían guardado en su andar en los años ´90. A contramano de lo que en el mundo del Metal comenzaba a ser tendencia, Jacobs Dream apostó por una fórmula clásica, conocida pero llena de virtuosismo, melodías, riffs pesados y heavys, y un clima en general que nos remitía al viejo y conocido US Power Metal, una variante del Power Metal, distinta a la vertiente europea que en aquellas épocas saturaban los medios del ambiente del Metal.

La principal virtud de Jacobs Dream fue plantear una idea diferente, con bases en lo más tradicional del Heavy Metal como ser Iron Maiden, pero con una clara influencia de bandas como Queenrÿche o Fates Warning, y una miníma intención progresiva. La combinación de todos esos factores, más el toque personal de la banda, le dió un sonido único, que se destacaba entre tantos miles que se dedicaban a seguir las líneas musicales que las tendencias comerciales de aquél momento imponían.
Riffs pesados, graves, densos, sumado a una contundente base, junto a melodías, texturas y armonías que parecían discordar entre sí pero que suben la intensidad a medida que transcurría el tiempo es lo que podemos hallar en “Kinescope”, primera canción con la que el álbum nos da la bienvenida, y si de aguerridos riffs hablamos, esperen escuchar a “Funanbulism”, que se mueve a lo largo de medias y cambiantes marchas con una más que interesante línea melódica e intenso como pocos.
Como tercer track encontramos a “Scape Goat”, una perfecta combinación entre la parte más progresiva de Jacobs Dream y lo más agresivo del Heavy Metal más contundente, para luego desembocar en esa mezcla entre lo oscuro y épico que es “Mad House Of Caín”, en una clara demostración de virtuosismo vocal de parte de David Taylor, vocalista de la banda, que sumado a ese acorde de guitarra simplemente acompañado del colchón del teclado logra plasmar algo distinto en el disco.
Con una aire mucho más enraizado en lo técnico/progresivo se puede anotar a “Tale Of Fears”, con un tempo acotado y mucho virtuosismo desde lo instrumental pero con “Crusade” vuelven por el lado de la velocidad y los riffs más pesados, pero manejando la parte armónica y melódica casi a la perfección en un acercamiento a lo que podría ser Iron Maiden, y con un intermezzo de por medio que no le queda mal, nada mal.
Con “Black Watch” los aires sabáticos en los riffs de comienzo no se disimulan, y la cosa va in crescendo, a un ritmo frenético. Pareciera mentira que solo se trate de un instrumental pero hecho a un ritmo infernal, pelando chapa de rápidos muestreos de guitarras sonando en partida doble, y casi como si fuera una continuación aparece “Love & Sorrow”, una de las mejores excusas del disco, en donde Jacobs Dream muestra una púlida muestra de Heavy Metal directo y sin demasiadas miramientos.
Y si eso es poco, esperen a escuchar “The Gathering”, otro tema que merece mucho más que ser uno de los clásicos del álbum. Es uno de los temas mas cortos del disco, y eso lo hace ser mucho más directo y sin vueltas, pero además es como el sello de Jacobs Dream, combinando agradables melodías con riffs pesados, y todo sin recurrir a otra cosa que no sean las guitarras de John Berry y Gary Holtzman.

Y al parecer lo mejor quedó para casi el final porque “Never Surrender” tiene todos los boletos para ser un himno metálico imprescindible, de esos que marcan el espirítu y el alma, con esa carga épica y armónica que lo convierte en el clásico del disco debut de Jacobs Dream, y hasta me animaría a decir que de toda su historia.
Y como track final quedó otra joya como “The Bleeding Tree”, a media marcha, con esas orquestaciones de guitarra muy a lo Maiden, pero con una leve inclinación hacia lo progresivo, pero cumpliendo con su cometido.
Nuestra versión del disco incluye un bonus track que proviene del demo que Jacobs Dream había publicado en 1996 aunque con un leve cambio de nombre; aquí es nombrado como “Violent Truth” y en el demo “The Violent Truth”, amén de haber sido regrabada para esta ocasión, siendo esta versión más acorde con el tono general del álbum, un trabajo que realmente lo menos que se puede decir es que es impecable.
Si el demo de 1996 fue grandioso, lo de este disco debut de Jacobs Dream fue realmente arrollador. Si, es verdad que quizá tenga algunos defectos en cuanto a lo monótono del sonido y en ciertas particularidades de la producción en sí, pero no se puede negar que compositivamente el disco tiene muchas y variadas joyas para considerarlo como el disco clásico de la banda.
Lo mejor de todo es que Jacobs Dream nunca fue por el lado fácil y con más posibilidades de éxito en aquel momento, sino que siempre se mantuvo fiel a su gusto por el Metal tradicional, logrando un disco que merece la pena ser escuchado una y otra vez. La unidad entre composición y composición, más los diferentes climas logrados son un buen acierto, y una buena construcción compositiva que logran darle una atmósfera apropiada y particular a este trabajo.
La producción de este álbum debut quizá se quede un poco floja en cuanto al sonido en general, aunque en líneas generales se mantuvo una línea en común en cada uno de los temas que lo componen. No es particularmente vistoso desde el punto de vista de lo que es mezcla y masterización, pero digamos que cumple.
Tampoco es muy impactante la portada, siendo incluso a nuestro gusto, la más pobre de todas ya que hasta pareciera como hecha a los apurones, fuera de foco, etc. De la versión del CD que poseemos, no podemos decir mucho más que posee además el sobre interno con las letras, e ilustraciones internas que continuan la misma línea de la tapa del disco, sin siquiera una fotografía de la banda. Una producción decente y limitada desde el punto de vista artístico y gráfico.

Es posible que más allá que hayan transcurrido 26 años desde su publicación, este álbum debut de Jacobs Dream aún no alcance el estatus de un disco clásico. Quizá si hubiera sido editado en los años ´80, es posible que fuera más valorado, pero al menos a nosotros nos dejó siempre esa sensación de ser algo distinto en años donde las tendencias del Metal parecían ir sobre otros carriles.
Las buenas canciones que este disco posee, a nuestro criterio, lo convierten en un clásico. Después vendrían “Theater Of War” y “Drama Of The Ages”, pero esa ya es otra historia, incluso hasta es factible que a nivel producción la banda haya mejorado muchos aspectos tanto compositivos como de sonido en líneas generales, pero la frescura de los temas de este primer disco es inigualable.
El disco fue editado originalmente por Metal Blade, y nosotros aquí en Argentina tuvimos nuestra edición nacional de la mano del extinto sello Nems Enterprises (quienes también editaron discos de Mortification y Tourniquet por aquellos años), pero el álbum debut de Jacobs Dream tuvo versiones también en varios lugares del mundo, incluso hasta en cassette. No fue hasta el año 2024/2025 que el disco no tuvo una re edición, y eso fue gracias al sello Retroactive Records que como una manera de recordar el 25th aniversario, sacó una edición en CD y vinilo muy bien cuidada, poniendo a disposición nuevamente un disco que cada vez que uno mas lo escucha, mas sorprende y enamora.

Será que en algún momento Jacobs Dream pueda volver? En tiempos de retornos, y celebración de tanta nostalgia, no será el momento que la banda pueda retornar al ruedo y volver a hacer sonar en vivo nuevamente los clásicos de este primer disco, y por qué no, del resto de su conocido repertorio? Esperemos que sí, y entre tanto, aquí tenemos una excusa para volver a la genialidad del que fuera y es, el primer disco de Jacobs Dream….

